Antecedentes

La Ley General del Ambiente (1998) y la Ley de Aguas de (1966), otorgan mandatos claros al Ministerio de Ambiente, con el objeto de garantizar a la sociedad panameña la calidad y la cantidad de agua suficiente, para los diferentes usos a nivel nacional.
 
El Ministerio de Ambiente, ha adelantado iniciativas para mejorar sus respuestas ante la demanda de información y de servicios para quien lo amerite, tanto en aspectos de cantidad y calidad del agua. En los últimos años, la demanda de servicios y de información de los usuarios crece cada día, en comparación con la respuesta de la institución, creando situaciones de ineficiencia institucional ante los nuevos desafíos que cada día son mayores.

Con relación a la calidad del agua, estudios generales realizados por la ANAM/ el Ministerio de Ambiente desde el 2002, indican que la calidad del agua no es buena en algunas cuencas, en este sentido el Ministerio cuenta con una red de monitoreo de las aguas superficiales, integrada por 277 puntos de monitoreo en 100 ríos de 35 cuencas, a nivel nacional. El sistema se inició hace 14 años, y se han publicado 3 informes (de 2002 a 2007) y dos compendios (2002-2008 y 2009-2012) respectivamente. 

Sin embargo, en los últimos años, se han presentado eventos muy relevantes en regiones y particularmente en la cuenca hidrográfica del río La Villa, en donde se detectó altos índices de contaminación de sus aguas y que generó un problema a nivel nacional, impidiendo la utilización del vital líquido para estos miles de habitantes de esta región. Dicha situación puso en evidencia la necesidad del establecimiento de sistemas y mecanismos de monitoreo, para la evaluación periódica de la calidad del agua y de alerta temprana, no sólo en esta región sino en otras partes del territorio nacional.

El Ministerio de Ambiente, a pesar de contar con la red de monitoreo de las aguas y un Laboratorio Nacional de Calidad Ambiental en funcionamiento, es consciente que no tiene la capacidad instalada para responder a las demandas presentadas por los usuarios. Debido a que no posee la infraestructura suficiente para analizar el volumen de muestras de agua que recibe a nivel nacional.

Por otro lado resultado del tiempo, distancias y condiciones ambientales a las que son sometidas las muestras hasta llegar a su destino para su análisis, puede generar la pérdida de las mismas, haciendo necesario la ubicación de un laboratorio mucho más cercano a los sitios donde se obtienen.

Con relación al conocimiento de la oferta hídrica en la mayoría de las cuencas del país, la ANAM/ el Ministerio de Ambiente, ha realizado estudios de balances hídricos en 10 cuencas hidrográficas, entre otros, los cuales apenas representan el 20% del total nacional, observándose un déficit importante y necesario a ser cubierto. En lo que respecta al conocimiento de los caudales ecológicos, para la toma de decisiones en el uso del agua, las deficiencias son aún mayores, por lo tanto se requiere impulsar algunos estudios que se encaminen a superar estas debilidades. 

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